ROLLING STONE  (21-11-1985)

 

 

Líder intrépido

Mark Knopfler, de Dire Straits, toma las riendas

Por Ken Tucker y David Fricke.

 

 

Un día de 1977 Mark Knopfler y John Illsley visitaron una galería de arte, que dirigía un amigo suyo, en el West End de Londres. "Simplemente no podíamos creer el material que había en la galería", recuerda Illsley, "trozos de cuerda, ladrillos amontonados en un rincón, cubos de basura esparcidos por todo el suelo..."

 

Durante el camino de regreso a su apartamento en el sur de Londres, Knopfler se sentó en el asiento trasero del coche, escribiendo a toda velocidad como un poseso. "Llegamos al piso -explica Illsley- y él se quedó escribiendo en el asiento trasero. Así que yo subí las escaleras y me hice una taza de té. Treinta minutos más tarde, apareció finalmente. Acabo de terminar esta canción, me dijo. Y eso fue In The Gallery", dice Illsley. "Lo escribió todo entre la avenida Shaftesbury y Deptford".

 

Mark Knopfler -cantante, compositor, guitarrista y capitán indiscutido de Dire Straits- todavía trabaja con la misma intensidad y con la misma sencilla devoción en su arte. El grupo es desde hace tiempo una atracción estelar en Inglaterra, Europa, Australia y Japón. Ahora, el rotundo éxito Money For Nothing ha dado a la banda su primer número 1 en la lista de álbumes en América. Brothers In Arms lleva ya dos millones de copias vendidas. Pero Mark Knopfler, desde que fundara Dire Straits en el verano de 1977 como vehículo para sus evocadoras canciones con raices country y blues, ha sido raramente visto en público sin una guitarra colgando del cuello. Fuera de los escenarios, su vida parece una interminable sucesión de sesiones de grabación con Dire Straits, bandas sonoras de películas (Local Hero, Cal, Comfort and Joy), encargos de producción (Bob Dylan, Aztec Camera) y colaboraciones estelares en grabaciones de otros artistas (Van Morrison, Bryan Ferry y Steely Dan; Private Dancer, grabada por Tina Turner, lleva su firma).

 

"Aún ahora me acerco a mirar mis guitarras junto al escenario", admite Knopfler, de 36 años, meditando calmadamente la elección de guitarra antes de un reciente concierto en Nueva York. "Me paso por la Rudy´s Music Stop, en la calle 48, cuando estoy en la ciudad. Sólo para estar cerca de los instrumentos, para mirar a esas puñeteras". (El nuevo guitarrista de Dire Straits, Jack Sonni, acostumbraba a trabajar en Rudy´s).

 

Cuando Knopfler habla sobre su música, parecen faltarle en ocasiones las palabras. Interrumpe sus frases con pausas meditativas mientras se pasa la mano por sus cada vez menos numerosos rizos de color castaño. Sus ojos de color azul ártico miran en ocasiones hacia el suelo, como si tuviera la próxima palabra escrita en sus zapatos.

 

Sin embargo, su mente trabaja en Cinerama y su guitarra, con frecuencia, habla por los codos. La banda sonora de Knopfler de 1983, para la película de Bill Forsyth Local Hero, nos trae a la memoria intensas imágenes de las tierras altas escocesas, con sus melancólicas melodías y el solitario aliento de su guitarra. Sus líricas aportaciones solistas en Dire Straits, el debut discográfico del grupo en 1978, resuenan con animosos ecos de los blues desgarrados de los campos de algodón, punteos de estilo Nashville y explosivo rockabilly de la época Sun. Su forma de cantar es como un etéreo murmullo, pero dota de una seductora intimidad a sus ricos textos descriptivos sobre jóvenes amantes (Down to the Waterline) y músicos de jazz (Sultans of Swing).

 

Nacido en Glasgow, Escocia, en 1949, Mark Knopfler es hijo de un arquitecto judío, cuya simpatía por el comunismo le obligó a huir del régimen fascista establecido en su Hungría natal. Cuando Mark tenía aproximadamente 9 años, la familia se mudó a Newcastle, en el norte de Inglaterra. Tuvo su primera guitarra con 15 años. Poco después, hizo su primera grabación en un estudio de Londres, una demo no publicada de una canción original, Summer´s Coming My Way.

 

Knopfler ejerció durante dos años como reportero junior en el Yorkshire Evening Post y, después de licenciarse en filología por la Universidad de Leeds, fue lecturer en el Loughton College, en Essex. En Abril de 1977 se trasladó a un apartamento de Londres que compartían su hermano menor David y el bajista John Illsley. Con la adición del baterista Pick Withers, se convertirían en Dire Straits.

 

Las presiones del inesperado éxito del grupo -consiguieron la radiodifusión en la BBC de una demo de Sultans of Swing y en las navidades de 1977 ya habían firmado un contrato discográfico- finalmente acabó partiendo al grupo por la mitad. "David estaba muy fatigado", comenta Illsley. "Mark se sentía responsable de David y no supo muy bien qué hacer. Pero una vez que Making Movies estuvo terminado y David se había ido, pareció haberse quitado un gran peso de encima. Mark se sintió muy liberado".Withers también dejó el grupo, en 1982.

 

Con su segunda mujer, Lourdes Salomone (estuvo casado por breve tiempo en su época universitaria), Knopfler divide su vida hogareña entre un apartamento en el Greenwich Village de Nueva York y otro en el West End londinense. Pero no ha visitado mucho ninguno de los dos durante este año. Dire Straits, actualmente formado por siete miembros, se encuentra en mitad de una mastodóntica gira mundial que no finalizará hasta el próximo mes de Abril.

 

 

¿Tratas de entrenarte para una gira de esta duración?

 

Oh, sí. Hago calentamiento en la máquina de remos y luego levanto pesas. Tienes que hacerlo o acabarías exhausto. No corro, es aburrido, pero siempre me ha gustado el deporte. Jugué algo al fútbol cuando era jóven, pero sólo comencé a adquirir fortaleza cuando tenía 17 ó 18 años.

 

Los deportes que más me gustan son aquellos que tienen como elemento la coordinación, lo cual me parece relacionado con tocar la guitarra. Me chiflan las carreras. Imagino que si no supiera tocar una sola nota y no hubiera música en mi interior, eso es lo que me gustaría hacer. Porque se trata de un trabajo guiado por una regla muy sencilla: "no la cagues". Siempre me ha parecido que eso es lo esencial.

 

Es obviamente una regla que aplicas a tus aventuras de rock and roll. Has elaborado tu éxito de una manera sencilla y directa.

 

Lo que nos pasó es que obtuvimos el éxito tan rápidamente que reunimos en nuestras propias manos todo el poder que fuimos capaces. Debería decir que la gran mayoría de lo que ves es voluntario. Lo que quiero decir es que no nos verás haciendo canciones tontas para las emisoras de radio. Mantengo el hecho de hacer música como el elemento principal. Todo lo demás es periférico.

 

¿Perseguiste activamente el estrellato?

 

Oh, no. Eso es un subproducto de una aventura amorosa con una guitarra y con querer estar en una banda y hacer música. Siempre he querido estar en una banda. Solía hacer dibujos de grupos en el colegio, cuando era un crío. Me pasaba el día dibujando guitarras. Acostumbraba a acercarme por el taller de carpintería para ver a un tipo que construía una guitarra, con el único propósito de poder sopesarla. Estuve incordiando a mi padre durante años y años hasta que conseguí una imitación barata. Era una Stratocaster roja de imitación. Me la compró por mi 15 cumpleaños. Costó 50 libras, que en aquella época era mucho dinero.

 

¿Tenían tus padres inclinaciones musicales?

 

Ambos saben cantar afinados. Mi padre intentó enseñarme piano y violín. Intentó con el piano cuando yo tenía 6 años, pero no me molestaba en leer música. Tocaba simplemente de oído, y en cuanto la cosa empezaba a complicarse, me encontraba en un aprieto.

 

Pero luego escuché a mi tío Kingsley tocar boogie-woogie cuando tenía unos 8 años. Aquello era una de las cosas más bonitas que había escuchado jamás. Aquellos 3 acordes, su lógica. Así que simplemente solía aporrear boogie-woogie en el piano, volviendo loco a todo el mundo.

 

¿Qué tal se te daba el violín?

 

Tenía unos 13 años. Podía sacarle notas geniales, pero no me digas de leer música. Probé con el saxofón hace un par de años, pero está tan relacionado con la lectura musical, que me resulta imposible. Aprendí de oído. Soy incapaz de relacionar la música con esos puntitos.

 

He aprendido más música en los últimos años estudiando simplemente acordes. Se aprenden igual que las palabras. Escuchas una palabra y sabes lo que significa por la utilización que se le da. Tu vocabulario aumenta. Con los acordes sucede igual. Ahora soy capaz de reconocer música que hace cuatro años hubiera sido incapaz.

 

¿Cuál fue tu primera banda?

 

Sólo eramos amigos del colegio tocando en casa de alguno. Luego tocamos en un par de bailes escolares.

 

Cuando dejé la universidad me marché a Londres y estuve en ese grupo llamado Brewer´s Droop. Estuve con ellos quizá dos meses. Era un grupo que hacía una especie de música cajun obscena. Brewer´s Droop es lo que te sucede cuando has bebido más de la cuenta y eres incapaz de ponerte en pie.

 

De hecho tenían un contrato con RCA que estaba expirando cuando me uní a ellos. Pero hice un puñado de conciertos con ellos. Fue mi primera prueba tocando en el circuito universitario y en grandes clubs. Hice algunas grabaciones con Brewer´s Droop en los estudios Rockfield. No creo que se llegara a publicar nada de aquello.

 

Después de aquello me moría de hambre, básicamente. La cosa llegó a ponerse muy fea antes de conseguir aquel trabajo como profesor que me salvó la vida. Más tarde tuve una banda llamada Cafe Racers, que era el nombre de un tipo de motocicleta, no un modelo concreto, sólo una moto de calle customizada. Tocábamos en los pubs y en la facultad donde daba clase.

 

También trabajaste como periodista, incluso haciendo tus pinitos como crítico musical.

 

El hermano mayor de una chica que conocía era reportero en un periódico y pensé "vaya, eso parece interesante". Empecé cobrando 9 libras, 18 chelines y 3 peniques por semana (unos 23,75 dólares de la época).

 

¿Sobre qué tipo de música hacías tus reseñas?

 

Grupos locales, así como algunas de las grandes bandas que venían a la ciudad. La última historia que escribí para el periódico -el día que lo abandoné- fue la muerte de Jimi Hendrix. Yo estaba en la sala de prensa del ayuntamiento, ya que había estado todo el día cubriendo los tribunales, cuando llegó el editor y me dijo "hola chaval, Jimi Henderson o Jimi Hendrix o como demonios se llame ha muerto. ¿Lo conocías?. Bueno, no tenemos mucho tiempo. Te pondré directamente en la edición". Me quedé pasmado. No me acuerdo de lo que escribí. Conté algunas tonterías, dejé el periódico y me emborraché.

 

(Mark Knopfler parece que no se acuerda de lo que escribio pero nosotros tenemos un articulo de Mark Knopfler sobre Jimi Hendrix un año antes de su muerte....)

"The guitar is part of him.
It can cry aloud with him,
expressing his anger and elation,
his moments of majestic serenity
and his extended torrents of power."



Mark Knopfler on Jimi Hendrix
who died 18th September 1970.


From Yorkshire Evening Post, June 24th 1969

"" La guitarra forma parte de él.
Es capaz de expresarse en voz alta con él,
reflejando su ira y su júbilo,
sus momentos de majestuosa serenidad y
sus amplios torrentes de energía"

 


Mark Knopfler sobre Jimi Hendrix, 
fallecido el 18 de Septiembre de 1970


En el Yorkshire Evening Post, 24 de Junio de 1969.

¿Cómo regresaste al rock and roll después de abandonar la enseñanza?

 

Es asombroso lo que he hecho por estar en un grupo. Hacer autostop de un lado a otro del país con una pesada guitarra eléctrica, meterme en autobuses con dos guitarras para ir a una audición. Recuerdo haber hecho una vez autostop de vuelta a mi casa en Newcastle un día de Navidad desde la otra punta del país, con la nieve alrededor, sin un alma por las carreteras, con una guitarra y una mochila, plantado en medio de ninguna parte. Tienes que desearlo de verdad para hacer algo así.

 

John y yo, en los primeros tiempos de Dire Straits, le pusimos mucha fuerza de voluntad. Si eres un perezoso hijo de perra, lo único que harás es sentarte y lamentarte de que nunca pasa nada. Nosotros no lo fuimos.

 

Tu forma de componer ha experimentado un significativo cambio en los últimos años, desde la cualidad atmosférica y evocadora de Wild West End y Down To The Waterline hasta las estrofas más sencillas y directas de Brothers In Arms. ¿Qué ha inspirado este cambio?

 

No voy a decir que haya usado la ambigüedad ni que las cosas no puedan hacerse en múltiples planos. Me he sentido más atraido por escribir ese tipo de canciones, en las que no hay problema en términos de quién está cantando qué. Si escucho a Willie Nelson cantar Blue Skies, siempre me llega con fuerza, muy simple y directo.

 

A veces es mejor ir en busca de un relato extenso, bonito y claro antes que empezar a rodearse de toda esa ambigüedad. Creo que Born In The USA es un clásico ejemplo. Incluso Reagan puede llegar e invocar el espíritu de Springsteen y emparejarlo con Rambo. Bruce trata de decir, creo, que no hay en absoluto nada de malo en amar a tu país y que no hay nada de malo en ser un buen ciudadano. Pero el significado ha sido tomado y distorsionado por gente ajena y usado para sus propios intereses. Ciertamente yo no quiero que Reagan venga a hacer uso de mis canciones. Le diría un par de cosas al respecto si lo intentase, por cierto.

 

Las capas de ironía de Money For Nothing han confundido indudablemente a la gente.

 

Recibí un golpe bajo del editor de un periódico gay de Londres. Aparte del hecho de que hay gente gay estúpida, así como gente estúpida de otras clases, sugiere que tal vez no se debería permitir que fuera susceptible de muchos significados - hay que ser directo.

 

De hecho todavía tengo dudas al respecto de si es buena idea escribir canciones que no estén en primera persona, que adopten otros personajes. El cantante en Money For Nothing es un auténtico ignorante, tiene una mentalidad estrecha, alguien que lo ve todo en términos financieros. Lo que quiero decir es que el tío tiene envidia de las estrellas del rock. Lo ve en términos de..."Bueno eso no es trabajar pero aún así el tío es rico. Menudo fraude". No emplea la burla.

 

¿Cómo escribiste Sultans Of Swing?. John Illsley comenta que en una demo previa que hicísteis de la canción, tenía realmente un toque más country y cadencioso.

 

Tenía un aire musical completamente diferente. La compuse con una guitarra acústica. Luego, cuando empecé a tocarla con la Strat, sonaba diferente simplemente porque usaba una guitarra distinta.

 

Realmente ví a un grupo de jazz una noche en el sur de Londres. Me hizo recordar que siempre que una banda toca algo como Creole Love Call, te das cuenta de lo bonita que es esa música. Es importante escuchar y conocer esa música. No importa si es Ellington o un grupo tradicional de jazz o Roland Kirk quien la toca. Es buena música.

 

¿Qué hay de Tunnel Of Love, la cual es más complicada en términos de duración y arreglos?

 

Está estructurada en varias secciones, pero tiene su propia lógica. Parecía necesitar esa sección central sin batería, intentando canalizar el vivo movimiento rítmico, los gritos y el ruido. Todo surge del desarrollo de una idea. Puedes utilizar la música de circo como un medio de transportarte a ese lugar, donde hay una percepción y un aroma, una geografía donde la gente puede montarse sus propias pequeñas películas.

 

¿Hay una gran diferencia entre montar esas pequeñas películas y hacer bandas sonoras?. Ry Cooder ha dicho que piensa que su mejor música está en las bandas sonoras y no en sus álbumes, ya que se siente liberado por no tener que componer singles de 3 minutos. ¿Has sentido eso alguna vez?

 

Entiendo lo que quiere decir, pero nunca me he sentido forzado de esa forma cuando estoy haciendo un álbum comercial.

 

Hacer una película es un poco más complicado. Todo depende de los conocimientos técnicos que tengas -yo tengo muy pocos. De cuanta diplomacia tengas. De cuanto tengas de músico. De cuanto tengas de administrador -y yo en eso soy una nulidad. Luego, los directores son también diferentes. Yo he trabajado sólo con dos, Bill Forsyth y David Puttnam. Son completamente diferentes en su percepción sobre la música, acerca de qué quieren en una escena y en qué medida. Algunos directores saben segundo a segundo como lo quieren, y otros son muy vagos.

 

¿Cómo fue co-producir el álbum Infidels de Bob Dylan?

 

Le conocí la primera vez que tocamos en Los Angeles. Se acercó a ver a la banda y después comencé a ir por Santa Monica, donde él tenía una casa, y repasábamos sus canciones para Slow Train Coming.

 

Para Infidels, yo estaba en el estudio, en Nueva York, para grabar Local Hero. Bob quería a Sly and Robbie y a Mick Taylor, así que nos pusimos en contacto con ellos. Neil Dorfsman (co-productor de Brothers In Arms) era el ingeniero residente de la Power Station, y Alan (Clark, teclista de Dire Straits) estaba allí conmigo. Formamos una pequeña banda de estudio. Debido a que Bob había estado varias veces en mi casa probando el material, resultaba fácil registrar alguna cinta. Porque cuando se trata de Bob Dylan, no suele ser necesario repetir las cosas más de dos o tres veces.

 

Se han producido muchos cambios de personal en la banda, y se comenta que eres un capataz muy severo. ¿Crees que lo eres?

 

No. Esa es una de esas cuestiones en las que nunca ganas. Si lo eres, eres un dictador. Si no, es que eres débil. El 95 % del tiempo me gusta ser el líder intrépido. Sólo pienso que cuando escribes una canción y la trabajas con el grupo, quieres que se interprete bien. Pues bien, si a veces eso supone hacer que la gente trabaje muchas horas en los ensayos, me parece suficientemente lícito.

 

A veces cometo el error de parar y esperar a que alguien más se pronuncie, a que alguien más demuestre cuál es su grado de implicación. Lo he hecho unas cuantas veces, y no creo que consigas llegar muy lejos.

 

¿Pides consejo a la banda, por ejemplo, para las letras?

 

No, nunca he tenido que hacerlo. Sólo recuerdo una vez, con una palabra. Jack (Sonni) sugirió que usara "maquillaje" en Money For Nothing en lugar de "tutú". (See that little faggot with the earring and the makeup). Yo estaba utilizando "tutú".

 

¿Cómo describirías tu relación actual con tu hermano David?

 

Fría. No le veo mucho, la verdad, sencillamente porque estamos en países diferentes.

 

¿Qué llevó a vuestra ruptura después de Communiqué?

 

Creo que lo más importante es que yo estoy dotado de forma innata para hacer lo que hago. Y no estoy seguro de si David lo está. No estoy seguro de hasta qué punto está preparado para afrontar todas las situaciones que te comentaba antes. Quiero decir que David nunca estuvo tan metido como yo en el tema de la guitarra. Ahora Dave sólo toca los teclados.

 

¿Hubo algún tipo de resentimiento entre vosotros después de su marcha del grupo?

 

Nunca lo he pensado. Siempre hemos sido capaces de dirigirnos la palabra. Toqué en su primer disco en solitario. Me apetecía colaborar. Yo tenía muy claro lo que quería hacer. Los demás chicos podían venir o no.

 

¿Tienes idea de lo que estarás haciendo dentro de 20 años?

 

Estaré por los clubs, tocando. Algún día caeré sobre el escenario, muerto. Me gustaría volver a trabajar a escala más pequeña, tocar en pequeños clubs. Me junté con JJ Cale en un club de San Francisco no hace mucho y me lo pasé francamente bien. Subí al escenario con los Everly Brothers en un club, en Canadá. Ellos habían grabado Why Worry, de Brothers In Arms, y toqué unas cuantas canciones con ellos.

 

¿A qué músicos escuchas por placer en la actualidad?

 

Si en algún momento tengo la oportunidad de sentarme tranquilamente en casa, regreso una y otra vez a determinados artistas. Como Van Morrison. Creo que incluso algo reciente, como Inarticulate Speech Of The Heart, es fabuloso. Rave On, John Donne es una canción magnífica. Me gusta mucho JJ Cale. Me encantan las rudas texturas de sus discos.

 

¿Qué hay de los guitarristas?

 

Sí, muchos ya fallecidos: Robert Johnson, Lonnie Johnson. BB King, que está pero que muy vivo, es una gran influencia. Escuché Live At The Regal con 16 años y fue un momento genial, porque percibí que en aquel disco se formaba un triángulo, voz, guitarra y público, y era asombroso escucharlo. También está el hecho de que en sus discos la guitarra parece encargarse de parte del trabajo del cantante. Su guitarra tiene una voz muy clara. Tal vez esto me atrae porque yo no soy un cantante en el sentido convencional, no como BB King desde luego. Por esa razón mi guitarra se convierte en otra voz, la mejor de la que puedo valerme.

 

Cuando era un crío, cantaba canciones de los Everly Brothers con un amigo mío. Yo me esforzaba por cantar bien y creo que lo conseguimos, para ser unos chiquillos. Pero en general, pienso que los cantantes absorben la influencia de otros cantantes. Eric Clapton es uno de mis cantantes favoritos. La gente no le hace honor en esta faceta. Como vocalista, es el Ray Charles blanco. Bob Dylan es otra influencia en mi forma de cantar. No lo escucho tanto como otra gente parece hacer, pero sé que está ahí, en mi fraseo. Un montón de mis cantantes favoritos, gente como Tom Waits, Ry Cooder, JJ Cale, no son nada del otro mundo técnicamente. Pero para mí eso es lo que les hace especiales.

 

¿Qué te queda por aprender sobre la guitarra?

 

Sobre mi forma de tocar el caso es que no sé mucho sobre ella. Es un proceso de contínuo aprendizaje. Recientemente fuí a Nashville para tocar con Chet Atkins en un álbum de duetos que está haciendo con otros guitarristas. Podría haberme quedado allí 5 años. Me encantó y aprendí mucho. Nunca se acaba lo que necesitas aprender. En términos de vocabulario con la guitarra, creo que sólo puedo decir "Hola, ¿cómo estás?".

 

Básicamente pienso que mientras haya sentimiento y melodía, da igual que seas Miles Davis o Waylon Jennings. Harás una música genial. Con mucha frecuencia te encuentras con que músicos muy avanzados y preparados adoran a intérpretes con muy poca técnica, y así es como debe ser.

 

¿Has publicado alguna vez un álbum y luego has pensado "tío, ese ha sido un paso equivocado, ojalá no lo hubiera sacado"?

 

Todos ellos.

 

¡¡¿¿Todos ellos??!!

 

Oh, sí. No me gustan demasiado. Lo mejor sucede cuando sales a tocar, con muchísima diferencia. No me gusta sentarme a escuchar mis propios discos, es perverso. En general creo que se presta demasiada atención a los álbumes por el creciente negocio que hay a su alrededor. Tocaré mejor que en cualquiera de mis discos si me subo al escenario de un pequeño bar y toco con esa banda.

 

Pareces todo trabajo y nula diversión. ¿Dirías que eres adicto al trabajo, que te dedicas a hacer música hasta excluir todo lo demás?

 

No deseo encontrarme en esa situación. Porque me gustan las mismas cosas que a los demás. Ya sabes, me encanta comer y me encanta dormir. Me encanta ver los deportes, me gustan los coches. Pero cuando pasas tanto tiempo de gira y haciendo todas esas cosas, acabas por no tener tiempo para cambiar las bombillas en casa. No disfruto en absoluto pintando el cuarto de baño.

 

Me acusan de ser perezoso. Estoy tumbado en la cama, viendo los deportes por televisión y Lourdes me quiere fuera de la cama porque quiere arreglar el dormitorio. Al final acaban echándome de casa. Tienes que hacer alguna cosa, ¿no es cierto?. Entonces, ¿por qué no ir a hacer una sesión de grabación?.