Letras para 1991, Y la cinta del pelo sigue tocando:
1991, Punch



Punch
4-10 September 1991
Markus Berkmann

Y la cinta del pelo sigue tocando

La música rock, se ha discutido, no es nada si no está fuerte, es sudorosa y es peligrosa. El volumen es necesario para hacer enfadar a los padres, o si estáis en un atasco de tráfico, a cualquier conductor cuyo equipo estéreo le haya sido robado. Sudoroso es esencial para demostrar compromiso y credibilidad en las calles y, si estás en un concierto, justificar 20,50 libras por la entrada y 2,20 libras por cada pinta de caliente y diluida especie de cerveza. Y el peligro está allí para demostrar que el estilo de vida del rock´n roll no ha muerto –vive rápido, muere joven y deja un tipo de cadáver de forma que ningún experto en técnicas de embalsamamiento pueda hacer nada más que pensar que es asqueroso. Las estrellas de rock quiere saber que mientras que ellos son los que tienen todo el dinero, también están haciendo ese tipo de sacrificios –drogas, grupillos y 15 botellas de Jack Daniels al día –que los separa de gente de lo más normal como tu y como yo. Con esto normalmente no tenemos ningún problema ni tu ni yo. Es un trabajo duro, y en lo que a mi respecta, alguien tiene que hacerlo.
Estos son los estereotipos de los músicos de rock´n roll de éxito , de cualquier modo, me he minado seriamente en los últimos años, en parte porque muchos de ellos no han permanecido vivos lo suficiente para seguir haciendo lo que tan bien hacían, y en parte debido a gente como Mark Knopfler. Mientras que el vagón de los Dire Straits empieza a andar otra vez después de unos pasmados seis años fuera de la carretera, el premio al roquero más tranquilo está una vez más afirmando un dominancia remarcable sobre la generación del compact disc, o sobre los fans del pop en trajes tal y como se le ha descrito ya varias veces. El nuevo álbum On Every Street, podría ser el mayor cubo lleno de excrementos y de productos desechables del último disco de Anderson Bruford Wakeman Howe –o posiblemente no (no lo he escuchado todavía) –pero los fans del pop en traje lo seguirán comprando como locos. No será muy fuerte y alto (no podrá hacer enfadar a los vecinos, o despertar al bebé), no será sudoroso (las facturas de las tintorerías seguirán siendo como son), y será tan peligroso como la vichyssoise de Marks & Spencer. Vive lentamente, muere rico y asegúrate que tengas una buena cuenta corriente.
Referente a la esencia del nuevo disco de los Dire Straits es que, mientras que os impresiona con su virtuosidad y humildes buenas canciones, sobrepasa lo más tranquilo. Escucha una canción como Brothers in Arms, o todo el segundo disco de la banda Communique. Tranquilo? Algunas canciones se podían escuchar. Knopfler y su cambiante línea pare ser que nunca rompió en sudores –y sabemos por su banda del pelo, la cinta más limpia de la historia del rock. Respecto al peligro, eso sólo aparece si pasa que estás conduciendo a la misma vez, y esa sutileza e hipnóticos ritmos te hacen dar una cabezada.
Incluso cuando Dire Straits eran fuertes y con muco volumen, más o menos como el primer minuto de Money for Nothing, incluso así estaban tranquilos de espíritu. Aquel solo de guitarra en concreto fue usado muchas en los días tempranos del compact disc para demostrar la claridad del nuevo formato –no es algo que te puedas imaginar, digamos, con lo último de Metallica. Money for Nothing no es rock de verdad –es la idea de rock tranquilo de lo que realmente es rock, sin los tatús.
Pero cuando Knopfler lanza el cuidado al viento y se vuelve realmente tranquilo, no hay nadie que lo pueda tocar. JJ Cale está tan tranquilo estos días que la mayoría de la gente pensaría que está muerto, pero no vende muchos discos. Knopfler en cambio, ha tomado la lentitud y la tranquilidad como nuevas alturas comerciales una serie de albums que se venden a millones y giras, y estos días está incluso explorando nuevos niveles de lentitud y tranquilidad. Después de todo, no se puede ser más lento o tranquilo que no sacar un álbum en 6 años.

Cuales son los signos de rock tranquilo? Observa a un típico fan de Dire Straits escuchando a sus héroes. Que lleva puesto? Chaqueta de piel, camiseta y vaqueros? O una cómoda camisa casual bastante cara, bonitos pantalones de pana y un buen par de sólidos “zapatos”? lleva un reloj en su muñeca o lleva un tatú? Y su pelo es largo y grasiento, o se le ha caído todo dejando una zona brillante en su lugar? Hay una cartera cerca?
Mira la forma en que el trata su equipo de hi-fi. El fan real del rock le da normalmente el máximo de volumen –si los 73 gigawatios emitidos por sus bafles de 10 pies de altura dañan los cimientos o no, es para él poco más que de interés marginal. El fan de rock tranquilo, de cualquier modo, adora su reproductor de CDs, y utiliza el volumen con suspicacia. Su parte favorita del equipo es el botón de abrir/cerrar de su mando a distancia, con el que juega todo el día, tenga o no un cd dentro. Es el sonido tranquilo que suena al abrir y cerrar la cajita lo que le gusta. Sin ser muy sorprendente, también le gusta que su música suene así.

Y el comportamiento de la estrella del Rock verdadero está también lejos de ser como la de la estrella de rock tranquilo. Axl Rose de Guns ´n´Roses, por ejemplo, siempre lo están arrestando por incitar a disturbios, y algunos de sus compañeros en la banda, han consumido durante los años, mucha heroína, como si pensasen que si no lo hacen, quedaría para el resto de la gente. Mark Knopfler en cambio, tiene muy poco contacto con estas modas. Elegir un rosado para el pescado es probablemente lo más parecido a quebrantar la ley para él, y eso sólo porque ha estado en ese restaurante antes y sabe que los vinos no son de los mejores.
Es el rock tranquilo la música del futuro? Con la edad de nuestra población (e incluso DJ´s mayores), parece ser una apuesta ganada. Dentro de 20 años es posible que este tipo de eventos del rock real como los monstruos del festival de rock en Castle Donington dejen de existir, principalmente porque nadie tolerará el que no hayan sitios cómodos donde sentarse, o la dificultad de encontrar un taxi al acabar. Wembley Arena, en cambio, tendrá mesas, de forma que los fans del rock tranquilo puedan también cenar mientras dura el conciertos y quejarse entre ellos sobre los precios de los inmuebles y la escasez de niñeras decentes. Y las bufandas de las giras, las camisetas y los pins se sustituirán por corbatas de la gira, rebecas y calcetines (desde luego, negros).
Y no me sorprendería si Mark Knopfler todavía está allí, presidiéndolo todo. Su cinta del pelo será probablemente más ancha -para cubrir una superficie incluso más grande sin pelo –pero la fórmula, supongo, será más o menos la misma. Los sultanes de la siesta están aquí indudablemente, para quedarse.

Richard Cook comentará el nuevo álbum de Dire Straits cuando se despierte.