Letras para 1991, Dire Straits, nuevo disco y gira mundial:
1991


Impacto/Dire Straits, nuevo disco y gira mundial

Mark Knopfler ha vuelto a reunir a su mítica banda, los Dire Straits. Hace cinco años, con su último disco, vendieron veinte millones de copias. Por encima de los Beatles. Ahora lanzan On Every Street en una gira que durará dos años y llegará en mayo a España.

P -Después de cinco años de torturar a su compañía de discos con la duda de si volverían o no a grabar, Dire Straits acaba de sorprender con “On Every Street”, su último trabajo. Se encuentra satisfecho?
R –En el fondo, estoy realmente entusiasmado. El tiempo vuela. No parece que haya pasado tanto tiempo desde el último disco; he estado muy ocupado

P –La gira que comenzaron en Agosto durará dos años. Todo un record en la historia del rock.
R –Creo que ya es hora de viajar y hacerlo otra vez, porque no creo que haya mucha gente que lo haga como nosotros. Quiero dar a conocer esta nueva música y tocarla en directo.

P –Cinco años de descanso, los dos hijos que ha tenido y una vida profesional relajada no han sido suficientes para apartarle de los escenarios?
R –Estamos en un momento de nuestras vidas en el que nos apetece tener un hogar y una familia, pero también otras cosas. Aunque queremos muchísimo a nuestras mujeres y nuestros hijos, en la vida también hay otras cosas. No haríamos esto si no fuese así.

P –El rock es lo primero?
R –Seríamos unos mentirosos si dijéramos que no nos gusta formar parte de un grupo de rock´n roll, estar frente a un montón de personas y hacer buena música.

P –Y tener hijos?
R –Tener hijos es algo maravilloso, pero es sólo una de las muchas cosas maravillosas que hay en la vida. No puedo soportar la hipocresía de otros artistas que están deseando largarse de casa y dicen que les resulta muy difícil. Igual que nuestros padres se enorgullecieron porque estuvieron ahí en la Segunda Guerra Mundial, me gustaría que mis hijos supieran que cuando estoy de gira vivo los mejores momentos de mi vida.

P –Cómo ha vivido el nuevo resurgimiento de Dire Straits?
R –Uno de los verdaderos placeres de volver a estar juntos es darse cuenta que no eres el único que ha intentado evolucionar, que los otros se han hecho más hábiles y más selectivos.

P –Cuál sería el peor error que podría cometer un nuevo miembro del grupo?
R –Por Dios, vaya pregunta!, me pones en un aprieto! Sería probablemente que durante un concierto se descubriese un aspecto desagradable de su carácter.

P –Cómo cual?
R –Algo así como que le diera por entrar rigiendo en el vestuario y dedicarse a destrozar las sillas arrojándolas contra las paredes.

P –Aparte del bajo y teclista, el nuevo grupo está compuesto por una nueva banda joven. Cómo resulta la mezcla?
R –Es como si hubiesen tocado juntos toda la vida. John Illsley (bajo) me alucina con su sentido musical. El sentimiento y el sonido que John saca de su bajo son impresionantes. Verle junto a Jeff Pocaro, el batería, es impresionante.

P –Han conectado bien?
R –Es como si los dos hubieran estado tocando juntos 25 años seguido. No ha habido ningún problema.

P –El resto funciona igual?
R –Lo mismo. Alan Clark (teclista) se ha centrado en el piano y el órgano Hammond. Si hay algo que no sabe sobre ese órgano, seguro que es porque no vale la pena saberlo.

P –Parece contento y satisfecho con los resultados.
R –Muy contento. Lo mejor de todo es que todos los miembros de la banda piensan como arreglistas.

P –Todos inventan los temas?
R –Por supuesto. Todos aportamos ideas, y si te equivocas, no te queda más remedio que aceptar que es pésimo y no pasa nada. Volvemos a empezar de nuevo como si tal cosa.

P –Tiene muy mal genio cuando trabaja?
R –Siempre me he asegurado de no pisotear a nadie. Considero un honor estar tocando con mis compañeros. La relación entre todos es bastante buena.

P –Otro miembro del nuevo grupo por el que siente gran admiración es Guy Fletcher, teclista.
R –Si, es un genio. Simplemente eso.

P –En qué se basa para afirmarlo?
R –Parece como si hubiese escuchado música desde que andaba a gatas. Musicalmente es como si tuviese 100 años.

P –Alaba mucho la destreza técnica de sus compañeros. Quizás porque la envidia un poco?
R –Soy incapaz de ser técnico. Quiero decir, por ejemplo, que me gusta mucho conducir coches de carreras pero no tengo ni idea de cómo funcionan. No sé cómo funcionan cada uno de los aparatos del estudio de grabación.

P –Resulta un tanto curioso después de haber vivido tantos años en el mundo de la música.
R –Desde luego que si, pero es así. Soy vago, y me he mantenido apartado de ellos. Precisamente porque hay gente que lo hace mucho mejor. Y si lo hiciera no podría dedicarme a escuchar.

P –Su anterior trabajo, “Brothers in Arms” fue todo un éxito.
R –En cinco años se vendieron 20 millones de éxitos.

P –Qué futuro le augura a “On Every Street”?
R –No haría todo esto si no me apeteciera muchísimo. Soy feliz. Llegado cierto punto de mi vida, acepto todo lo que hago. Y sé que irá bien.

P –Le da miedo la reacción de sus seguidores?
R –Hay algo fuerte y poderoso que me une a los fans. Significa mucho para ellos que hagas algo nuevo. A lo mejor no se nota demasiado en Estados Unidos, porque siempre están pasando muchas cosas, y el mío es otro grupo más. Pero si hablas con jóvenes italianos, griegos o españoles, puedes hacerte una idea de lo importante que es para ellos que vayamos a tocar a su ciudad.


Revista TIEMPO 23/09/1991

Escrito por Hill Flanagan