Letras para 1991, Rasgueo sincronizado:
1991, postconcierto Londres



17/09/1991
Max Bell
Periódico Inglés

RASGUEO SINCRONIZADO

Estaría bien pensar que se pretendía una ironía con el título de “En cada calle”, el último álbum de los Dire Straits –como en cada equipo de música, en cada peluquería, en cada fiesta –pero no contar con ello. Rock and roll a este nivel es demasiado corporativo para alimentar las sonrisas falsas.
Así que, fue el extravagante concierto en Wembley de los Dire Straits dinero para nada? No del todo, porque Mark Knopfler y sus no muy alegres hombres nos demostraron ser tan profesionales, clínicos y eficientes como las series japonesas en el Channel 4.
La primera mitad del concierto con su largura demostró que Knopfler y compañía son los Pink Floyd de esta generación. Las canciones que empezaban con un sentimiento funky de Larry Carlton, pronto se convirtieron en arrastres poco pretenciosos diseñados a subrayar la carencia de cualquier fuego en el escenario.
Es verdad Knopfler es un inmaculado guitarrista con estilo, pero los arreglos de la banda hicieron que Dire Straits sonaran como un baile sincronizado donde el guitarrista era el que en realidad hacía la sesión.
El estatus de Knoplfer en el escenario tuvo que ser casi demostrado en el concierto. La falta que él tiene de carisma fue remplazada por una habilidad inquietante pero las canciones estuvieron sumergidas en técnica.
Planet of New Orleáns fue una excepción. Por un punto de referencia que indica la parte de atrás del escenario. La guitarra de pedal de Paul Franklin fue una delicia y el sabor Gaucho como Steely Dan dio sentido. Knopfler tuvo unos arrastres increíbles en su bolsa y suficiente variación para negar la idea de que todo lo que hizo fue igualar varios trozos de Dark Side of the Moon del 1991.

Bien, disfrutar vuestra siesta.