Eric Clapton opina acerca de Mark Knopfler

         Aunque Clapton es respetado por sus compañeros, en su cozazón él sigue siendo un aficionado. Le preocupa ser aventajado por otros intérpretes: cuando acudió a un concierto de Dire Straits en Londres estaba asustado en un principio por el trabajo lírico con la guitarra de Mark Knopfler, pero más tarde se dió cuenta de que su estilo era diferente del suyo propio. "Sólo quiero respeto de la gente joven", dice Clapton, "por lo que estoy haciendo ahora. No puedes vivir de rentas. Si eres un músico, tu trabajo tiene que evolucionar como algo vivo."

     El trabajo con la guitarra de Mark Knopfler siempre le impresionó enormemente, e incluso pensó durante un periodo de 1984 que la forma de tocar de Mark podría eclipsar su propio estatus. Tal es la inseguridad de Clapton. "Minimizo tanto mi habilidad", admite, "que me considero a mi mismo un 'Don Nadie' cuando un nuevo gran talento surje. Todavía admiro y respeto a Mark Knopfler. ¡No se de donde lo saca! Pero el asunto de compararme a mi mismo de forma desfavorable con gente de su calibre ocurre todo el tiempo. Lo único que hago es permitirme disfrutar algo. La pena es que para hacerlo, tengo que ponerme en un segundo plano."

     Cuando llegó el momento y Eric salió al escenario con Knopfler, Eric dice que "no se sintió menos músico que el. Me sentí bastante aceptable y en el mismo tipo de nivel. Los dos tenemos nuestro propio método de hacer las cosas y creo que le complementé. No salí al escenario y me paralicé y me volví paranoico, así que lo pasamos bien. Fuimos nosotros mismos. Así que ya vés, esa apreciación de los poderes de los demás es sólo mi manera de permitirme disfrutar la música". Además de las canciones de Dire Straits Two Young Lovers y Solid Rock, Eric tocó Cocaine y Further Up On The Road. Por el aplauso nunca debería haberse preocupado.

     ¿Cómo de competitivo es entonces un 'jam'? "Entre Stevie Ray y yo o cualquier otro con el que esté haciendo un 'jam', no hay nada de competición. Somo músicos y tenemos que tocar. Pero hay competición entre la gente que nos rodea. Puedes sentir la vibración. Y continua, como las ondas en un estanque, yendo hacia el mundo, hacia afuera hacia nuestros respectivos seguidores, los que nos apoyan, fans." ¿Vuelve la interacción hacia los músicos individuales? "No", dice Eric, "no cuando tienes una buena relación personal, que debe haber causado el 'jam' en primer lugar. Porque nuestro entendimiento llega más profundamente que lo que ocurre fuera."